martes, 20 de febrero de 2018

El Bastión de los Pescadores



   La capital de Hungría está considerada una de las ciudades más bellas de Europa. Está formada por dos partes diferenciadas, Buda y Pest, cada una en una orilla del río Danubio.

   En la colina del Castillo está uno de los sitios más visitados por los turistas, el Bastión de los Pescadores. El lugar lleva este nombre en recuerdo al grupo de estos trabajadores que, durante la Edad Media, defendió ante los invasores esta parte de la ciudad.




   Lo mejor es subir hasta allí en el Funicular Budavári Sikló y después bajar a pie. Sikló se construyó en 1870 pero sufrió grandes daños durante la Segunda Guerra Mundial. El trayecto en telecabina es bastante corto, pero lo suficiente para ir disfrutando de la panorámica según se asciende por la empinada cuesta.





   Una vez arriba nos dirigimos dando un paseo hasta el  Bastión de los Pescadores. Sus siete torres representan las siete tribus fundadoras de Hungría. Durante el siglo VIII llegaron desde los montes Urales las llamadas tribus magiares, un pueblo procedente de las estepas de Europa del Este. Los torreones recuerdan las tiendas de campaña de estos pueblos nómadas.



   La construcción de esta gran terraza-mirador se terminó en 1902, mezclando estilos, neo-románico y   neo-gótico. La piedra blanca le proporciona un grandioso aspecto.



   El Bastión de los Pescadores es un lugar mágico que parece sacado de un cuento. Recorrer los pasajes, escaleras y arcos junto a las estatuas de los líderes tribales cubiertos con cascos es una experiencia sensacional. Si a esto le sumamos la panorámica que se obtiene desde cualquier punto de esta gran terraza amurallada, el lugar es todo un espectáculo.



 Junto al Bastión está la estatua ecuestre de San Esteban, primer rey de Hungría, y la iglesia de Matías.






   Como tuvimos que hacer tiempo para poder entrar a visitarla, nos quedamos en el parque que hay cercano y aprovechamos para comer algo. Fue la primera vez a lo largo de nuestra estancia en Budapest que tomamos el lángos y el gulyás, dos cosas de las más típicas en la gastronomía del país. Repetimos estos platos en otras ocasiones ya que nos encantaron y además admiten variedades, de hecho ninguno fue igual a otro.








   Es cierto que al Bastión de los Pescadores es imprescindible ir durante la mañana, pero es tal la afluencia de turistas que a veces cuesta andar por aquí, incluso es complicado poder hacer fotografías. Por eso si podemos volver durante la noche será aún mejor. La calma, imposible durante el día, nos acompañará durante el recorrido. La cuidada iluminación de la ciudad nos dejará un gran impacto para el recuerdo.





                                                                                                                                                Inma

martes, 13 de febrero de 2018

Real Monasterio de Santo Domingo, Caleruega

Recorriendo la extensa provincia de Burgos no es difícil toparse con numerosos castillos que defendían el reino de Castilla del avance de las tropas musulmanas y, a la vez, jugaron un destacado papel durante la Reconquista. Pero también resulta fácil encontrar una serie de monasterios medievales fundados por distintos monarcas que dotaron a algunas villas de privilegios e hicieron que la población se instalara de nuevo cerca de estos lugares sagrados, repoblando así el Reino.

Real Monasterio de Santo Domingo

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